17 de julio 2020

En nuestras últimas entradas hemos compartido con vosotros algunas de las experiencias que han venido en tiempos de coronavirus. Proyectos que han sido creados y/o ejecutados durante esta pandemia sin precedentes y que nos ha cambiado muchos de los escenarios, pautas, costumbres, etc. Aventuras profesionales reflejadas y compartidas con la clara intención de aportar, inspirar, motivar y enriquecer.

Sin embargo, en esta ocasión nos parecía muy interesante recoger un caso de gestión de una empresa ante la pandemia, reflejar cómo una gran compañía ha tenido que enfrentarse a esta situación, adaptar todas sus rutinas, sus modalidades de trabajo, que se ha priorizado, si han sido capaces de innovar en estos tiempos, si han dejado de ofrecer servicios, sí han realizados actividades novedosas, cuales han sido los mayores desafíos, cómo ha afectado a su plantilla, sus clientes (…) se nos ocurrían un montón de preguntas, y sabíamos que esto podía sumar muchísimo al propósito de este movimiento.  Por eso no dudamos y se nos ocurrió contactar con uno de nuestros clientes y colaboradores habituales para que nos contase y tener esa información de primera mano.

Así que nos pusimos en contacto con Opplus y les hablamos acerca de nuestra idea, a los pocos minutos ellos estaban encantados de compartir y poder trasmitir su experiencia con todos nosotr@s. Hemos de decir que, como siempre que trabajamos con ellos, su actitud y su disposición es sencillamente fantástica, y que lejos de lo inaccesible que pueda parecer una empresa de sus dimensiones la cercanía del equipo de Opplus es sin duda una gran característica de esta compañía y en gran parte la culpable de su éxito.

No hace falta más que conocerlos o seguirlos en redes sociales para saber que son una empresa inquieta con grandes dosis de superación y mejora, sabíamos que su camino durante la pandemia iba a ser muy interesante y enriquecedor. 

Retomando las palabras que su Director Pablo Benavides ya transmitió en una entrevista a la Opinión de Málaga aún hoy recuerda nítidamente la extraña sensación que le supuso recorrer  los pasillos de sus instalaciones viendo los puestos vacíos y casi desmantelados. Nada más decretarse el estado de alarma y en apenas tres días tuvieron que tomar más decisiones que en tres meses de su día a día habitual para hacer frente a una situación para la que nunca se había preparado. 

Pero lejos de venirse abajo decidieron tomarle el pulso a la situación y adaptarse a las circunstancias. En primer lugar, el trabajo en remoto pasó a ser obligatorio para la totalidad de la plantilla (+ de 2000 trabajadores) y para ello tuvieron que atender una demanda que no estaba prevista ni planificada. Un gran desafío al que vencieron con enorme satisfacción y no menos esfuerzo.  Según nos cuentan con este reto de poner en marcha el trabajo en remoto y las fases que han ido realizando hasta su total implantación aprendieron y acumularon un montón de experiencias que les han hecho crecer como compañía, sin duda una gran lección para todo el equipo. 

Los nuevos desafíos no daban tregua, la situación sobrevenida daba paso a nuevos escenarios que necesitaban nuevas soluciones. Uno de ellos según Opplus ha sido la adaptación del modelo de Dirección, que tras la circunstancias dió paso a un nuevo modelo de Dirección en Remoto y es que el trabajo en remoto requería adaptar  en ciertos aspectos la gestión de sus equipos, de la información y las tareas. Para ello se puso a disposición de sus Manager un manual específico con las indicaciones del nuevo formato de reuniones en remoto. Sin una buena ejecución de los directores de orquesta todo el esfuerzo de la implantación del trabajo en remoto corría un grave riesgo, esta medida fue fundamental en el proceso. 

Algunas otras políticas de RRHH han sido también adaptadas a las circunstancias, por ejemplo el Onboarding y el PAF (Plan Anual de Formación). Estas dos áreas han sufrido un cambio hacia lo digital sin precedentes y en un tiempo récord. 

El Onboarding Digital está funcionando para la acogida de las nuevas incorporaciones. La primera conexión con el nuevo compañer@ se hace a través de videollamada, y es de esta forma como se transmite la información sobre la empresa y el equipo con el que va a trabajar, además del primer contacto con su responsable.  El día de la incorporación asiste a la oficina para recoger el material y el equipo necesario para poder realizar sus funciones, una vez instalado en su casa su responsable y compañeros le ayudan de manera telemática en lo que a formación “on the job” se refiere.

En cuanto al Plan Anual de Formación también ha tenido que ser adaptado. Opplus siempre ha apostado por un modelo de formación mayormente presencial, en  esta ocasión tenían el reto de adaptarse y además hacerlo con la mayor brevedad posible. En una empresa donde la formación continua de sus equipos es de vital importancia no podían permitirse fallar.  Para ello apostaron por una herramienta global en un entorno digitalizado que les ha permitido seguir dando formaciones manteniendo el mismo impacto que con las formaciones presenciales. 

Por otro lado, nunca despegaron los pies del suelo, la situación de crisis sanitaria y social que trajo el coronavirus no podía dejar de tener respuesta por parte de una empresa que siempre ha dado gran importancia a sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa. En esta ocasión Opplus sentía que a pesar de todo el panorama de incertidumbre del momento no podían dejar de ser una compañía comprometida y solidaria. No perdieron el tiempo y también sumaron en este sentido, desde su ya conocido programa #opplussolidario llevaron a cabo una recaudación destinada a aportar material sanitario para los centros hospitalarios de Málaga. Consiguieron recaudar 20.047,82€ por parte de los empleados y 25.000€ que aportó la empresa, una donación de más de 45.000€ que fue destinada a la Plataforma Logística de Hospitales de Málaga. Está claro que demostraron que la compañía una vez más está comprometida con las causas que afectan a su entorno y a la sociedad. 

Actualmente, tras el fin del estado de alarma y la desescalada, ya en la nueva normalidad Opplus prepara la vuelta de la plantilla a su sede bajo las premisas de preservar la salud de su equipo y mantener al máximo la seguridad en sus instalaciones tal como marcan las autoridades sanitarias. Para ello han preparado un Plan de Desescalada propio que les permite hacerlo de manera gradual y segura. Ya el 6 de julio se inició la reincorporación al edificio de aquellos trabajadores que quisieran hacerlo de manera voluntaria, y que durará hasta la segunda quincena de septiembre.  Con este plazo tan amplio ofrecido por la compañía han querido tener en consideración las diversas realidades personales y familiares de sus equipos (padres/madres, personas dependientes a su cargo, personas vulnerables, etc) buscando de esta forma facilitar la posibilidad de conciliar durante los meses de verano.

Es realmente importante que en tiempos de crisis las empresas no pierdan su identidad, sus políticas. Si bien es cierto que, en momentos difíciles, las actuaciones reactivas hacen en ocasiones descuidar ciertos aspectos que definen tu identidad como empresa. Aquellas políticas y actividades que te definen nunca deben caer en el olvido porque entonces tu imagen perderá credibilidad y esto puede hacer mucho más daño del que a veces pensamos. Opplus tiene su ADN muy claro y en esta ocasión lo han vuelto a demostrar.

Una vez más gracias al equipo de Opplus por dejarse enredar, por abrirnos sus puertas y mostrarnos sus experiencias, sus desafíos y en definitiva por aportar desinteresadamente.