12 de junio 2020

Todos estábamos en nuestra “normalidad” cuando la pandemia llegó a nuestras vidas, y de repente nos cayó a todos como un jarro de agua fría. A partir de ahí nos vimos envueltos en días de incertidumbre que fueron acompañados de una sensación incluso me atrevería a decir que en ciertos casos de miedo. 

Esta situación que percibimos de manera individual fue escalando a todos los niveles, incluso al profesional. Las empresas también han sido víctimas de este estado, viéndose en un escenario de incertidumbre único y de dimensiones globales. Sin saber que hacer, ni qué medidas adoptar, tampoco con una información clara acerca de las opciones con las que podían contar. 

Pues bien, en todo este caos hemos sido testigos y parte de grandes proyectos que surgen para dar cobertura a las empresas y que nos gustaría compartir a través de nuestro movimiento de #motivacioncolaborativa.  Este ha sido el caso de la Oficina Técnica de Promálaga.

El día 2 de abril Promálaga nos transmitió sus inquietudes y después de varias reuniones y valoraciones de ambos equipos arrancamos un proyecto expresamente creado  para responder a la incertidumbre informacional ocasionada por la crisis sanitaria, en plena fase de confinamiento. Teniendo como base el concepto o servicio ya existente de la Oficina Técnica de Promálaga fuimos capaces de crear entre todos y en tiempo récord un servicio que abarcaba áreas directamente relacionadas con la situación empresarial generada por el COVID19. El objetivo del proyecto fue claro desde el principio “hay que minimizar el impacto negativo de la pandemia en los entornos empresariales”. Para ello desde la Oficina Técnica de Promálaga se facilitó la información contrastada, dando asesoramiento a Pymes y autónomos en situación de cese de actividad o reducción sustancial de facturación. Los principales destinatarios de este servicio han sido los autónomos y pequeñas empresas de Málaga, especialmente de los sectores de ocio, turismo, hostelería, comercio y la Red Municipal de Incubadoras. Aunque se admitieron las consultas provenientes de otros sectores. 

También hay que decir, y además este punto es importante, que lógicamente tuvimos que hacer frente a algunos desafíos, el principal  fue abarcar el volumen de consultas y la diversidad de situaciones en la que se encontraron los negocios.  A esto tuvimos que añadir que la atención a distancia a veces suponía una barrera para la correcta comprensión de las demandas de los profesionales y las empresas. Los desafíos fueron superándose, el equipo de profesionales inmersos en el proyecto han sabido enfrentar y crecerse ante ellos. En estos casos da mucha tranquilidad rodearse de un equipo de grandes profesionales y expertos que además están comprometidos con la iniciativa. 

Finalmente las consultas superaron las expectativas iniciales que planteamos. La atención que se otorgó a las empresas recibió muy buenas valoraciones por los usuarios, y esa siempre es la mejor respuesta que uno puede esperar. Las organizaciones involucradas en este proyecto, Promálaga y Ayuntamiento de Málaga, están muy satisfechos con los resultados, el balance es muy positivo. De hecho el servicio continuará hasta mediados de julio, aunque es cierto que la tipología de de consultas ha ido evolucionando a la par que el proyecto y las fases (desde informaciones sobre ERTEs, ayudas extraordinarias a los autónomos, consultas estratégicas para reactivar negocios,etc). Pero aquí seguimos dando respuestas a quien las necesite. En definitiva, mas de 400 consultas atendidas en 2 meses y seguimos!

Un reto asumido por el equipo del proyecto que sin duda nos ha hecho más competitivos y fuertes, enriqueciéndose de muchas formas posibles.  Ha sido una experiencia única, desde Innovacion Colectiva siempre tratamos de ver los retos como oportunidades y las personas que conforman las empresas como el centro de cada proyecto/aventura en la que nos involucramos, incluso en tiempos de coronavirus.

Gracias a Promálaga por seguir confiando en nosotros, por liarnos y dejarse liar.