El sistema nervioso puede detectar la salmonela

Los primeros esquemas de científicos en busca de una solución en tiempos de coronavirus

La investigación en otros ámbitos no se detiene

15 de abril 2020

Ciertamente la crisis del coronavirus nos ha sumido a todos en nuevos escenarios, pero lo cierto es que, a pesar de esto, muchos profesionales de diferentes sectores no han podido parar su actividad.

Hoy mejor que nunca somos conscientes de la importancia de la ciencia, y esta no puede permitirse dejar sus investigaciones y progresos de un lado bajo ninguna circunstancia. Los investigadores no han parado de trabajar y no sólo en cuestión de la búsqueda de fármacos o vacunas con las que combatir el COVID19, sino que muchos de los Equipos Científicos que estaban en marcha antes de la crisis del coronavirus siguen trabajando sin descanso para poder aportar al futuro con todas sus investigaciones y descubrimientos. 

Por eso nos parece fundamental traer a nuestras #noticiasquesuman un pequeño recopilatorio de todos estos éxitos científicos que, aunque no tengan nada que ver con el COVID19, están aconteciendo durante esta crisis y siguen SUMANDO al avance de la Ciencia.


  1. Encuentran evidencia de una partícula “exótica” y “esquiva”, los Anyons: un grupo de investigadores ha diseñado un colisionador, cuyo tamaño es del diámetro de un cabello humano, para llevar a cabo un experimento único. Gracias a esto han descubierto unas partículas minúsculas llamadas “anyones”. Estas cuasipartículas son capaces de viajar en estado sólido rodeadas por otras partículas que arrastran a medida que se mueven. Los estudios sobre estas partículas son un importante avance para la física y para el desarrollo de tecnologías futuras, como por ejemplo: la computación cuántica, que promete revolucionar la tecnología informática al usar la mecánica cuántica en el procesamiento y resolución de problemas millones de veces más rápido que las máquinas actuales. Este hallazgo ha sido fruto del trabajo de investigadores de la Universidad de La Sorbona, del Centro Francés para la Investigación Científica y la Escuela Normal Superior de París.
  2. Desarrollan vacuna contra una enfermedad que mata a decenas de miles de personas cada año: la Universidad de Navarra dió a conocer que una de sus investigadoras había desarrollado una vacuna contra la shigelosis o disentería bacteriana. Yadira Pastor es bioquímica y doctora por la Universidad de Navarra y, en su tesis doctoral, desarrolló una vacuna para ayudar a combatir la Shigelosis. Además, se han estudiado distintas vías de administración en sustitución de la vía parenteral. El objetivo es facilitar una vacunación masiva y reducir el uso de residuos biológicos. De acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), se estima que en todo el mundo cada año hay entre 80 y 165 millones de casos y 600.000 muertes. La OMS consideraba una prioridad la investigación en este campo.La enfermedad, que se transmite principalmente por el consumo de alimentos y agua contaminados, afecta dramáticamente a niños en países en vías de desarrollo.
  3. La fauna silvestre se impone en la zona del accidente nuclear de Fukushima: El 11 de marzo de 2011 un violento tsunami sacudió la costa este de Japón y provocó daños en la planta nuclear de Fukushima. Grandes cantidades de material radiactivo se liberaron en el ambiente y causaron el peor accidente nuclear desde el desastre de Chernóbil en 1986. Más de 100.000 personas fueron evacuadas. El estudio había comenzado en 2016 y que la recopilación de datos se completó a inicios de 2017.En ese periodo, cámaras colocadas en 106 lugares captaron más de 267.000 imágenes de 20 especies de la fauna silvestre. Es la primera evaluación a gran escala de comunidades de mamíferos en Fukushima y ​el primer estudio sobre las poblaciones de vida silvestre en el área teniendo en cuenta el factor de “la presencia humana”. Chernóbil y Fukushima fueron enormes tragedias para la humanidad y el ambiente, pero según este grupo de investigadores ahora representan importantes laboratorios vivos en los que se pueden realizar estudios para comprender mejor los efectos de la exposición crónica a la radiación en plantas y animales. Sin “presiones humanas” los expertos consideran que el hecho de que a la vida silvestre le vaya bien en los territorios evacuados que rodean Fukushima es un testimonio de la resistencia de la vida silvestre cuando se libera de las presiones humanas directas, como la pérdida y fragmentación de su hábitat. Y concluyen con optimismo frente a un desafío global: “Todavía hay tiempo de conservar muchos animales amenazados y en peligro de extinción en todo el mundo, siempre que podamos proporcionarles un hábitat suficiente”.
  4. Desvelan secretos genéticos de la materia gris: más de 360 ​​científicos de 184 instituciones diferentes han contribuido en un estudio, realizado dentro del consorcio ENIGMA, al que pertenecen más de 1.400 científicos de 43 países que investigan las influencias genéticas en el cerebro y el papel de la estructura y función del cerebro en la enfermedad. Hace unos días anunciaron que se habían conseguido el primer mapa genético de la corteza cerebral en el que se identificaron más de 300 variantes genéticas que influyen en la estructura cortical y en algunos trastornos psiquiátricos y neurológicos. El estudio permitió identificar cómo las diferencias en la genética de las personas afectan la estructura de sus cerebros. Para medir la estructura cerebral, los investigadores analizaron las resonancias magnéticas de los cerebros de 50.000 personas y se concentraron en el tamaño de su superficie y su grosor. Además, se tomaron muestras de ADN de los participantes para analizar las diferencias genéticas entre ellos. Los hallazgos son importantes porque pueden ser usados en diferentes campos de la neurociencia y pueden ayudar a determinar, por ejemplo, qué variantes genéticas afectan la estructura del cerebro y lo hacen más susceptible a desarrollar cierto tipo de trastorno como la esquizofrenia, el desorden bipolar o la depresión.
  5. Descubren que el sistema nervioso detecta la salmonela y se pone a la defensiva: la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard informó que un estudio realizado en ratones mostraba cómo el sistema nervioso no sólo detectaba la salmonela, sino que “activamente defendía al cuerpo” ante su amenaza. Cada vez es más claro que el sistema nervioso interactúa directamente con organismos infecciosos de diferentes maneras para influir en la inmunidad. Las bacterias realmente “nos ponen nerviosos”, señaló el profesor de Inmunología, en el artículo de la Universidad de Harvard. Estos hallazgos evidencian una importante comunicación entre el sistema nervioso y el sistema inmune. Y es que por algo al intestino se le suele llamar el segundo cerebro.

Con este repertorio queremos dejar patente que la Ciencia no descansa y que sigue SUMANDO logros para poder afrontar y resolver muchos desafíos. Hay que resaltar la gran labor de los Científicos de todo el mundo, que sin descanso, siguen investigando para proteger la vida en nuestro planeta. El mundo sigue y no se detiene, ni tan siquiera en tiempos de coronavirus!

frase del día

“La ciencia no sólo

es una disciplina de la razón,

sino también

del romance y de la pasión”

Stephen Hawking