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Todo es comparable: Employer branding y el caso de las Dash Dolls

Ana A. Villalvilla

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“Es difícil entender y aceptar que el más maravilloso azul de Vermeer de Delft, igual que el más sublime de los sonidos de un Stradivarius, no encierran secreto alguno, son un color y un sonido analizables, concretos, que se definen por una fórmula matemática que, en el caso del color, es muy sencilla…”  Todo es comparable, Oscar Tusquets Blanca

A mi modo de ver, lo mismo ocurre con ciertos realities televisivos: que precisamente funcionan por lo calculado y casi siempre impostado de esa supuesta realidad, que no solamente nos engancha, sino que acaba por darnos grandes lecciones sobre nosotros mismos. En cualquier caso, no esperéis más alusiones al “arte intelectual” o “elitista”, pues esta entrada solamente pretendía captar vuestra atención: aquí el hilo conductor es Dash DollsDash Dolls, el spin-off  del reality de las Kardashians – en el que aparecen las jóvenes empleadas de Dash boutique en West-Hollywood, la lujosa tienda propiedad de la familia Kardashian – que, como ya apuntaba Álvaro González en Valencia Plaza, más allá de mostrar superficialidad y pijerío, “aborda problemas interesantes de la sociedad moderna y plural en que la que vivimos, nada menos”.

 “Disfrutar contemplando competiciones deportivas está muy mal visto. Corresponde a aquel tipo de placeres que atraen a una inmensa mayoría, pero de los que siempre se habla mal; como ganar dinero, por ejemplo. (…) Por eso, digan lo que digan los ratings, resulta que, cuando se nos pregunta, todos usamos el televisor para ver reportajes científicos o ecológicos y películas antiguas en blanco y negro, nunca coloreadas, por supuesto.” Todo es comparable, Oscar Tusquets Blanca

Pero a mí – Dash Dolls – me sirve para hacer una especie de aproximación al employer brandingfor dummies”, y con eso me quedo.

Como introducción, el employer branding es una estrategia basada en la combinación de técnicas de recursos humanos y de marketing, para conseguir un mejor posicionamiento de la empresa en el mercado laboral. Esto tiene sentido, teniendo en cuenta que, muchos candidatos, y sobretodo aquellos más talentosos, tienden a elegir a sus empleadores, invirtiendo los procesos de selección.

Al final, el employer branding atañe, ni más ni menos, que a la marca o imagen de una compañía como ente empleador, y esto se proyecta tanto a sus posibles candidatos, como a sus propios empleados, reforzando su marca global. Esto (que una empresa ofrece estos u otros beneficios o facilidades),  suele transmitirse, especialmente, boca a boca; no es habitual hacer campaña al respecto, lo cual no quiere decir, como apuntábamos más arriba, que esté exenta de una intensa labor comercial.

“En el atractivo del deporte de alta competición comencemos por descartar las razones contenidas en el ideal olímpico. El deporte, a este nivel, ni es saludable, ni crea camaradería, ni une a los pueblos”. Todo es comparable, Oscar Tusquets Blanca

Lo que quiero decir, es que la buena o mala fama de una empresa existe, independientemente de que esta haya trabajado en su employer branding o no; por lo que poner un cierto esfuerzo en mejorar la manera en que se relaciona con sus empleados (o potenciales empleados), ni debería ser opcional, ni es un ejercicio altruista. Es necesario conocer qué imagen proyecta a la sociedad y al propio equipo nuestra organización, y analizar qué está demandando el mercado con el fin de determinar los principales ejes de acción, si no queremos sentenciar nuestra capacidad de captación y fidelización del talento (pues ya sabemos en qué se traduce esto en términos económicos).

En ese sentido, las hermanas Kardashian lo han clavado con Dash Dolls. Las dependientas de su boutique pasan a ser protagonistas de una nueva serie en la que muestran, no solamente cómo gestionan una de sus franquicias más emblemáticas, sino un sinfín de cuestiones personales, e incluso sus aspiraciones profesionales (todo ello también interesante desde un punto de vista sociológico). Es decir, hacen visible la realidad de su equipo, sus preocupaciones – o algunas de ellas -, mientras hacen creer al público que su estilo de vida es accesible, en primer lugar, para las empleadas, y en último término “para cualquiera”. Así, ser una de las Dash Dolls, es mucho más que un trabajo, es una condición social.

Señalemos que, para hacer un buen ejercicio de employer branding, es indispensable identificar el target al que debes dirigirte y personalizar tu oferta, destacando aquel valor que pueda ser más interesante para él. Aquí hablamos de employee value proposition, otro término con el que debes familiarizarte: ¿qué busca tu candidato ideal?

“Pero la vida y la carrera profesional no es una prolongación de los estudios, en ella intervienen muchos hechos accidentales, interviene la buena y la mala suerte, interviene la salud – la nuestra y la de nuestros seres queridos -, interviene nuestra independencia económica, e interviene también nuestra habilidad y disposición para desarrollar tareas que no se nos enseñaron, asignaturas que no estudiamos”. Todo es comparable, Oscar Tusquets Blanca

Pues algo que también interviene es la capacidad de promocionar nuestra propia imagen y proyectarla al público adecuado (utilizando, por ejemplo, las plataformas oportunas, que en Dash Dolls son, ni más ni menos, que Instagram y Snapchat), la picardía y capacidad de relacionarnos en (y con) un entorno determinado.  En este caso, tenemos la oportunidad de seguir la vida de estas jóvenes mientras se encargan de meta-representar la marca para la que trabajan (física y digitalmente, en su vida real y en la ficción que han construido especialmente para ellas), mostrando su compromiso y orgullo por pertenecer a la misma, a través, precisamente, de los canales que más utilizan sus principales clientas.

Si, como también apunta Tusquets Blanca, podemos sospechar que el éxito de Andy Warhol se debe a un montaje comercial, podríamos decir que el de la potente marca empleadora de, por ejemplo, Google, también se debe a una buena gestión de su comunicación corporativa, y especialmente de los beneficios que ofrece a sus empleados, que no son pocos (transporte gratuito, asistencia sanitaria, áreas de descanso, extensas vacaciones, etc.). Es decir: invirtamos un poco en explicar qué hacemos, pero muy especialmente, en mostrar qué hacemos bien.

Así, volviendo al tema del arte, y para terminar por donde comenzamos…

“Lo realmente notable en los grandes coloristas no estriba en el color que conseguían sino en cómo lo utilizaban; en concreto: con qué otros colores lo relacionaban, en qué proporción lo hacían y sobre qué base lo depositaban”. Todo es comparable, Oscar Tusquets Blanca

O lo que es lo mismo, el employer branding, lejos de vender humo, debería consistir en una labor transversal en el núcleo de la empresa que afecte al conjunto de la organización y que se traduzca en una serie de valores y propuestas viables y adecuadas. Sobretodo, adecuadas (tanto a su realidad, como a la de sus trabajadores). Tengamos presente que una compañía con políticas deficientes en materia de RRHH, difícilmente podrá posicionarse como buena empleadora. Además, estas iniciativas no solamente han de ser efectivas, sino que deben estar bien comunicadas. Y en esto, sugiero: echémosle imaginación.

 

 

2 thoughts on “Todo es comparable: Employer branding y el caso de las Dash Dolls”

  1. Hmm, so, who are the Kardashian”s on this team? BRUCE/KAITLYN JENNER = MIKE SMITH THE KARDASHIAN MOM = DIRK KOETTER KIM (the only actual star) = JAMEIS COURTNEY (the most “real) = KWON CHLOE (the big bad Kardashian) = MIKE EVANS KYLIE (Looks amazing but not real; a counterfeit ): GMC? KENDALL (A model with a big rep but not much to look at): DJAX HAHAHAHAHAHA . I”m just messing around and I do NOT personally think GMC is a “counterfeit but many on this site do

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