La mejora continua de las metodologías formativas es imprescindible dentro del proceso de optimización y mejora competitiva de las empresas.

El objetivo de esta acción consistió en reunir a los profesionales formativos de la entidad -sus protagonistas directos- para hacer un diagnóstico de la situación y poder así plantear soluciones con una viabilidad directa en su aplicación.

Tras compartir experiencias, promover diálogos y utilizar el análisis crítico para identificar colectivamente las principales adversidades, observamos como había determinados aspectos del proceso de formación que podrían mejorarse con una pequeña dosis de sentido común y poco presupuesto. Entonces procuramos, a través de diversas metodologías, trabajando en equipo y explorando distintas posibilidades, realizar un prototipo de paquete de mejoras que podrían implementarse en la organización para mejorar la experiencia formativa.

Dado que las propuestas de mejora fueron implementadas por los mismos profesionales que tienen la responsabilidad de ejecutarlas, el beneficio directo y la satisfacción aumentaron de forma evidente.