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Estereotipos sociales: el sur percibido por el norte.

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Gunter Soto 

@gscmadrid

 

Los últimos meses me he visto lidiando con estereotipos andaluces, y cada vez que voy al norte a visitar a la familia de mi mujer, no son pocos los chistes que tengo que oír sobre lo poco que trabajamos en Andalucía. La última vez que estuve allí en invierno me piropearon sobre lo moreno que estaba, porque “claro, como allí estáis todo el día en la playa…”

Estaría bien poder desmontar el tópico del andaluz vago, que se levanta tarde y se echa la siesta todos los días, pero es algo que ya han mostrado varios artículos en periódicos recientemente, y aunque la estrechez de miras que supone ver el mundo dentro de un cliché daría para unas líneas, en lo que quiero centrarme es en la supuesta mala productividad del andaluz.

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El tópico de los andaluces perezosos suele achacarse al clima. A diferencia de lo que ocurre en otras regiones, en nuestra tierra tenemos más sol y una temperatura más agradable, lo que de alguna forma invita más al ocio. Si uno lo piensa, en realidad no hay una base científica que sustente esta teoría, y se hace trizas cuando comparamos la riqueza de ciertas zonas sureñas como Málaga frente a muchos pueblos rurales gallegos. España no es un caso único. En Estados Unidos, estados sureños como California son mucho más ricos y productivos que muchos del centro y del norte, como Ohio.

¿De dónde viene entonces la convicción popular de las regiones cálidas como Andalucía son menos productivas? Quizá de la clásica burla que se suele hacer sobre lo mucho que nos cuesta hacer una tarea a los andaluces, pero, ¿cuánto de verdad hay ahí? Lo cierto es que la productividad no se mide únicamente en términos de velocidad, e influyen factores que hemos analizado en otros artículos, como la efectividad y la eficiencia. Cierto es que el norte de España es mucho más industrial, y el sur es más agrícola De hecho, el 40% de las nuevas empresas creadas en España durante 2016 se registraron en Cataluña y Madrid. Pero miremos el lado bueno, tenemos más margen de mejora. Por lo menos, quienes no practiquen el presentismo.

Cuando el río suena, agua lleva, reza el dicho popular. Y tal vez haya algo de verdad en lo referente a esa forma de ser que tenemos los andaluces. Puede que un buen ejemplo sea cómo se ha amoldado a estos factores el sector servicios andaluz: con desparpajo, carisma y, sobre todo, mucha energía.

Porque no nos olvidemos que perfiles malos hay en todas partes. Alguien dijo una vez que el estresado nace donde quiere. El de Bilbao también. Pero cuando los del norte vienen de vacaciones, ¿quién les atiende desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la mañana del día siguiente?, ¿los vagos andaluces? 

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Asimismo, de Andalucía salen anualmente una buena cantidad de expedientes académicos brillantes, por poner un ejemplo y no irnos al sector artístico. Y esto me lleva a una pregunta para que reflexionemos de forma individual o lo compartamos: ¿creéis que los factores regionales influyen de forma positiva en nuestro quehacer diario? ¿Cogeríais “prestado” atributos de los estereotipos de otras regiones? ¿Qué cambiaríais de vosotros mismos?

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